Aconteció en un país que un sabio caballero, que había largamente mantenido la orden de caballería con la nobleza y la fuerza de su gran coraje, y a quien sabiduría y ventura lo habían mantenido con honor de caballería en guerras y en torneos, en asaltos y batallas, escogió vida ermitaña cuando vio que sus días eran contados y la naturaleza le impedía, por la vejez, el ejercicio de las armas.
Fernando "Tianlong" López
El caballero es uno de los arquetipos más frecuentes en el pensamiento occidental. Honor, lealtad, valentía, entre otras características que se le atribuye a esta figura tan icónica de lo que entendemos por lo medieval. Sin embargo, ¿Cómo debía de ser un caballero según la perspectiva de la mencionada época?
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| Ramón Llull, obtenida de elperiodico.com |
Hoy abordaremos la primera sección de la obra de Ramón Llull, El código de la caballería. A lo largo de las siguientes entregas revisaremos algunos de los aspectos relevantes sobre cómo debía de comportarse aquel que quisiera dedicarse a este oficio durante la Edad Media.
¿Por qué surgió la orden de la caballería? Para este autor la decadencia moral y la necesidad de justicia eran las razones del nacimiento de la orden. En sus palabras: "al comenzar en el mundo el menosprecio de la justicia por la disminución de la caridad, convino que justicia recobrase su honra por medio del temor; y por eso se partió todo el pueblo en grupos de mil, y de cada mil fue elegido y escogido un hombre más amable, más sabio, más leal, más fuerte, y con más noble espíritu, mayor instrucción y mejor crianza que todos los demás."
Esta excepcionalidad es lo que le permitía equilibrar al mundo en donde los principios son pisoteados por una enorme mayoría. Los caballeros eran quienes equilibraban el mundo, un mundo cristiano por cierto. Pero de eso hablaremos en entradas posteriores.
Guerreros de élite, los mejores entre los mejores, pero ¿estos nacían o se hacían? Llull sostiene que "si te haces caballero, recibes la honra y la servidumbre que corresponde a los amigos de la caballería; que, cuantos más nobles principios tienes, más obligado estás a ser bueno y agradable a Dios y a las gentes; y si eres aleve [alevoso], tú eres el mayor enemigo de la caballería y el más contrario a sus principios y a su honra." El caballero entonces tenía una obligación moral con la gente y con la Iglesia. Cabría preguntarse cuál pesaba más.
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| Dos caballeros luchando en un paisaje de Eugène Delacroix |
Hasta ahora se puede suponer que, como cualquier mito heroico, aquel que se convertía en caballero debía nacer ya con las virtudes que se han señalado. Sin embargo, esto también podría suponer cierta arrogancia nacida en la certeza del no ser como los demás. Después de todo el humano es débil de voluntad y el orgullo, mortal pecado, está siempre al acecho. ¿Cómo evitarlo? El entrenamiento era la solución a lo anterior.
Para Llull, la "ciencia y la escuela de la orden de caballería" debía de enseñarse primero de padre a hijo y después de caballero a caballero. El padre debía procurar que su hijo aprendiera a cabalgar en su juventud, pues "si no aprender a cabalgar en su juventud no lo podrá aprender en su vejez." Posteriormente, el aspirante a caballero debía convertirse en escudero de otro caballero, en esta etapa debía aprender a cuidar del caballo, las armas y otras formas de servilismo. ¿Por qué alguien que estaba destinado para la nobleza debe aprender todo esto? Llull responde: "conviene que el hijo del caballero sea antes súbdito que señor, y que sepa servir a señor, pues de otro modo no conocería la nobleza de su señorío cuando fuere caballero. Y por eso el caballero debe someter a su hijo a otro caballero, para que aprenda a esgrimir y justar; y las demás cosas que son propias del honor de caballero."
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| En la actualidd hay reinterpretaciones del código de caballería |
El proceso de formación del caballero, según Llull, estaba marcado por dos principios fundamentales: disciplina y humildad, cosas que eran propias de un buen cristiano pero, al ser el caballero un ejemplo, debe de ser perfecto. Estas virtudes son relevantes para cualquiera que se dedique a las artes marciales en la actualidad, porque para aprender los rudimentos de la batalla se requiere de dedicación en las tareas más básicas.
¿Cuáles son las mejores maneras de aprender la disciplina y la humildad? Espero tus comentarios.
Fuentes
Llull, Ramón. (1275) Libro de la orden de caballería. trd. Luis Alberto de Cuenca. Barcelona, RLull, Ebook.
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| Tianlong |




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